La DO Penedès prevé una vendimia de gran calidad gracias a la buena pluviometría de la primavera

La bajada de las temperaturas de los últimos días permitirá una maduración más lenta de la uva y una cosecha más espaciada en el tiempo

Después de 3 años donde la sequía hizo que la vendimia en la DO Penedès se avanzara a fechas nunca vistas –muchas bodegas empezaron la cosecha a finales de julio– la buena pluviometría de la primavera, juntamente con la bajada de las temperaturas de los últimos días, hacen prever una vendimia de buena calidad y con una maduración de la uva excelente. Después de unas semanas con golpes de calor, el retroceso de las temperaturas ha permitido que el ciclo de maduración sea más lento y que la vendimia pueda desarrollarse en las próximas semanas de forma tranquila. La combinación de un año donde la lluvia y el calor han marcado la climatología de la zona, ha hecho que los viticultores hayan realizado más tratamientos para combatir los hongos –básicamente el míldiu. Aún así, no ha supuesto un problema para la DO Penedès, que prevé una afectación menor al 8%.

Buena maduración y alta calidad

“Calculamos que a día de hoy hay 8-9 bodegas que han iniciado la vendimia de las 120 que forman parte de la denominación de origen”, ha explicado el director de la DO Penedès, Francesc Olivella, que también ha destacado la influencia de las lluvias que han caído en el territorio, especialmente durante la primavera: “La fruta necesita una pluviometría adecuada para desarollarse y madurar en buenas condiciones. Este año se han cumplido estas condiciones, cosa que permitirá obtener uvas con una buena acidez y, posteriormente, unos vinos con mayor recorrido, más aromáticos, afrutados y de mayor calidad”.

Las bodegas coinciden en afirmar que este año la vendimia será mucho más espaciada en el tiempo. El responsable de viña de la bodega Gramona, Roc Gramona, ha recordado que durante el año pasado “en pocas semanas tuvimos que coger la mayoría de la uva por la fuerte calor y la sequía que había caracterizado los meses previos”. La bajada de temperaturas de los últimos días, ha permitido que la uva madure a buen ritmo y que la semana pasada y actualmente cosechen las variedades Chardonnay y Pinot Noir. La bodega Albet i Noya –situado a más altura– prevén iniciar la vendimia en los próximos días. “Actualmente estamos muy pendientes de los controles de calidad de la uva para iniciar la cosecha. La concentración de lluvias de los últimos días y la bajada de las temperaturas han hecho que los niveles de azúcar de la fruta aún no estén en las condiciones óptimas”, ha explicado Martí Albet, responsable de viña de la bodega.

El míldiu, uno de los protagonistas del 2018

Después de unos años de sequía donde el mildiu pasó casi desapercibido, este año las lluvias de la primavera y las altas temperaturas registradas en los últimos meses, han hecho que los viticultores tuvieran que concentrar sus esfuerzos en prevenir la afectación de este hongo a la cepa. Desde las bodegas han destacado que las tareas preventivas y los tratamientos para dar vigor y resistencia a la viña, han hecho que la afectación haya sido mínima. La lluvia también ha hecho que este año se vuelvan a recuperar las cifras sobre cantidad de uva por hectárea. Las últimas vendimias, los kilogramos recogidos habían bajado por la poca pluviometría. Aún así, las bodegas afirman que las cepas aún se están recuperando de los tres últimos años de sequía.

Desde la DO Penedès se calcula que la vendimia 2018 finalizará a mediados del mes de octubre, con las variedades más tardanas como la Parellada. De esta manera se normalizan las fechas de inicio y final de la cosecha, después de 3 años donde la vendimia se avanzó una media de 15 días.